El sol tiene un color extraño hoy y huyo volando con la mente de la clase de botánica experimental. El sol brilla en tonos verde loro y naranja de jugo. El calor me abriga a pesar del frío invernal de este mes de Junio. Los rayos de luz traspasan mis gafas de sol ochentonas de cristales borra vino.
Colgada desde la loma del jardín miro a los gorriones que dan rítmicos saltitos y supongo en ello algún código lingüístico. Pienso que sería divertido que el código Morse fuese a los saltitos, e imagino a las tropas en algún país en guerra a los saltitos. Y río. Luego pienso que no funcionaría. Y vuelvo a ver a los soldados dando saltos. Me río sola, otra vez. Pienso que sería bueno estar tirada al sol viendo tus lindos ojos llenos de amor. Con el sol brillando en lo infinito, en este mundo tan pequeñito. Y te imagino con tus pecas resaltadas y el ceño arrugado porque te encandila la luz. Y me estremece la felicidad.
Colgada desde la loma del jardín miro a los gorriones que dan rítmicos saltitos y supongo en ello algún código lingüístico. Pienso que sería divertido que el código Morse fuese a los saltitos, e imagino a las tropas en algún país en guerra a los saltitos. Y río. Luego pienso que no funcionaría. Y vuelvo a ver a los soldados dando saltos. Me río sola, otra vez. Pienso que sería bueno estar tirada al sol viendo tus lindos ojos llenos de amor. Con el sol brillando en lo infinito, en este mundo tan pequeñito. Y te imagino con tus pecas resaltadas y el ceño arrugado porque te encandila la luz. Y me estremece la felicidad.
Y una brisa enloquecida remonta un remolino de hojas secas hasta el cielo donde está dibujada una nube con forma de corazón que se esfuma. E imagino que allí aparece tu cara sonriente. Y cierro los ojos y dejo que el sol me invada con su calor una vez más. Y brilla más intenso que nunca, como una piedra amarilla a punto de estallar en mil rayos de luz.
El ladrido de un perro Gran Danés que se escapó de su dueño me sobresalta, me hace abrir los ojos y volver de mi viaje. Estoy en la ciudad. Ya no hay ninguna de las personas que estaban conmigo. Sola, estoy yo con mi imaginación. Y me voy con ella otra vez. Cierro los ojos y paso a buscarte para ir a volar de la mano con vos sobre la ciudad agitada y gris.
sabés que es lo pero, que tenés talento natural para redactar y narrar, muy buenos
ResponderEliminarlo mismo para usted digo yo, me divierte lo que hace Pedretti
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